
17 Noviembre 2025
Luis Carlos Gándara Moreno y Vielcasaray Nahla Pérez De Gándara
Italia
Un nuevo comienzo en Parma: nuestra misión entre los Xaverianos
Un nuevo comienzo en Parma: nuestra misión entre los Xaverianos
Hace un mes vivíamos en Chihuahua México, pero dos años atrás recibimos la invitación para hacer misión, ser testigos; junto a los misioneros Xaverianos de la casa Marini en Parma, Italia.
Mary Paz también sintió el llamado a venir a servir con nosotros, hace poco más de un mes que empezó a conocer la familia Xaveriana.
Llegamos el 14 de octubre y fuimos recibidos con toda alegría en la comunidad como si siempre hubiéramos estado juntos; Alessandro, Gabriel, Paolo, Pietro y Putra.
En los primeros días conocimos laicos italianos que han hecho misión en diferentes países como Brasil y Tailandia, ellos se asombraron de que nosotros, siendo mexicanos, hemos venido a ayudar aquí, conversamos en inglés e italiano para poder entendernos. Visitamos a la Virgen de Fontanellato, como San Güido nos puso la muestra.
Recibimos a los primeros cuatro huéspedes, siendo nosotros anfitriones, mientras reconocimos la casa de treinta habitaciones y buscamos las actividades en las que podemos colaborar. Las propias de cualquier familia en casa. El desayuno a veces es mexicano, y otras, italiano.
Fuimos a visitar a las mujeres Xaverianas y nos mostraron la casa de su fundadora, varias de ellas hablan español.
Todos los días comemos a las 12:30 con casi todos los Padres Xaverianos de la Casa Madre y también cenamos con ellos. Aprendimos con nuestro diácono Putra, indonesiano de origen, a usar el traductor de Chat GPT para en una misma mesa hablar italiano, español, indonesiano, árabe, inglés y más idiomas. Al final de cada comida tomamos Ciolat o café lo que es una costumbre muy italiana.
Participamos cada lunes sirviendo alrededor de 200 cenas para personas más pobres. Caminamos por las banquetas a un lado del río donde disfrutamos el otoño, que es hermoso pues está cubierto de hojas que caen de los árboles.
Estuvimos en una inauguración en el Museo Etnográfico Xaveriano, era una exposición del Congo con objetos que han traído de los rituales congoleses. Participamos en un mercadito donde personas de la comunidad venden de todo tipo de cosas para recaudar fondos para la remodelación del santuario.
Hemos colaborado en el mantenimiento y administración del que ahora es nuestro hogar.
Nos han dicho que no somos huéspedes, sino que somos su familia y así lo sentimos.
Participamos en las misas del santuario, vigilias de oración, haciendo vivir lo que san Güido escribió en su Carta Testamento: “Ai carissimi Missionari presenti e futuri”, (“A mis queridos misioneros presentes y futuros”), que con tanto amor nos dio a conocer el Padre Rubén en nuestra formación en México.
El domingo 26 de octubre con la comunidad latinoamericana, celebrando el fin de mes peruano con la devoción al Señor de los Milagros y gozando con ellos la canonización de los primeros Santos Venezolanos. Había peruanos, venezolanos, colombianos, nicaragüenses y nosotros tres mexicanos que proclamamos la Palabra de Dios en español.
Compartimos la Santa Misa con 20 sacerdotes y 5 hermanos consagrados que a su edad avanzada, viven felices, aunque enfermos, ancianos poco impedidos; son felices porque dieron su vida por llevar el Evangelio a las misiones de los 5 continentes.
“Si la Misa es estar en el cielo, entonces aquí es parte de ese cielo”.
Así lo experimentamos al estar cada día rodeados de Misioneros Xaverianos.


